Región de Tarapacá ocupa el segundo lugar en ranking de acoso escolar

Región 03 de noviembre de 2022 Por Editor
Uno de cada cuatro niños o jóvenes ha sido víctima de acoso escolar en Chile. El último estudio realizado por la ONG Bullying Sin Frontera evidenció que ha habido un aumento de 40% de las denuncias por maltrato físico y psicológico. La psicóloga de Clínica Tarapacá, Brunny Troncoso, entrega algunas recomendaciones de cómo abordar y prevenir.
Acoso Escolar

El acoso escolar ha ido en aumento. Según la ONG Internacional Bullying Sin Fronteras, entre 2020 y 2022, se registraron 5.934 casos graves de acoso escolar en Chile, donde 2.516 corresponden a la Región Metropolitana y le sigue la Región de Tarapacá con más acoso escolar con 540 casos, 

Pero, hay más. El Documento Técnico Bullying y Ciberbullying “Hablemos de Todo” 2020-2021 del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) evidencia que la prevalencia de victimización por acoso es de 15,1%, 15,8% en hombres y 13,9% en mujeres. El principal tipo de bullying es el sexual (18,4%), seguido del físico (8,6%) y el psicológico (6,8%), siendo la principal causa la apariencia física (32,3%), luego la nacionalidad, raza o color de piel (7,8%) y la religión (4,8). 

“Intimidar, forzar a otra persona a hacer algo que no quiere, es una experiencia común para niños y adolescentes, las encuestas revelan que hasta la mitad de los niños en edad escolar son intimidades en algún momento”, señala la psicóloga de Clínica Tarapacá, Brunny Troncoso. 

Es importante que los docentes y directivos de colegios estén atentos a los actos que van más allá de lo que podemos llamar normal, sensibilizarse ante las situaciones y acciones que hacen que el niño o adolescente pierda interés de permanecer en clases o en el establecimiento, no tomarlo cómo un “problemita de niños”, porque podría ser más grave de lo que se ve y con consecuencias fatales.

Se ha visto que, con respeto al sexo, las conductas agresivas se dan principalmente en los varones, los cuales prefieren métodos directos de agresión, al contrario de las mujeres que utilizan métodos indirectos. 

Esta variante es la que debe necesariamente, ser trabajada desde la edad pre escolar, para que los niños y niñas aprendan y entiendan que este tipo de violencia aísla tanto al que hace bullying como a la víctima y que las diferencia se deben asumir con empatía y respeto, asegura la especialista.

“Cuando son menores de edad, tienden a guardar lo que les pasa por bastante tiempo y no le cuentan a nadie hasta que no soportan más y se atreven a pedir ayuda”, agrega la psicóloga de Clínica Tarapacá, por lo que es importante hablar con los niños acerca de qué es el acoso escolar y cómo abordarlo.

Es importante saber también, que a veces son los adultos quienes utilizan ese modo de entregar instrucciones a sus hijos o familiares menores, provocando en ellos una forma válida de lograr lo que quieren niños y adolescentes, plasmando en ellos como acciones y situaciones normales el provocar daño a otros.

Pero ¿por qué está sucediendo esto? Brunny Troncoso explica que este tipo de fenómenos graves pueden relacionarse con este periodo de readaptación que están viviendo los escolares, de lo virtual a nuevamente lo presencial. “Los periodos de readaptación generan estrés en todas las personas, particularmente en los niños y niñas, y eso es lo que nosotros estamos relacionando con esta gran aparición de conductas desreguladas”.


Algunas de las recomendaciones que entrega es hablar sobre el acoso de forma directa es un paso importante para comprender cómo esta problemática podría estar afectando a los niños. No hay respuestas correctas o incorrectas para estas preguntas, pero es importante animar a los niños y adolescentes a responderlas con sinceridad. Recordarles a los niños que no están solos a la hora de enfrentar cualquier problema que pudiera surgir. Es primordial buscar o generar canales de comunicación con ellos y de no lograrlo buscar nuevos métodos que puedan abrir puertas, consiguiendo confianza y nuevas redes de apoyo y acompañamiento que consigan restaurar la libertad de sí mismos.

 La especialista aconseja que una vez que se detecta el acoso escolar, hay que evaluar el procedimiento a seguir, hablar con la víctima y hacerla sentir que se encuentra en un lugar seguro, luego aislar al agresor y comenzar a trabajar de manera progresiva.

 

La contención y la comunicación efectiva hará que el niño o adolescente se sienta en confianza para lograr superar el daño ocasionado por el bullying, las redes de apoyo permanente son necesarios e importantes en cualquier momento del menor.

 

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