Homenaje al Gringo Mitrovic, un gran campeón del basketball, ¡un iquiqueño de corazón!

Iquique 21 de mayo de 2021 Por Editor
Como deportista, desde joven destacaron sus extraordinarios dotes atléticos, hizo sus primeros años como basquetbolista en la Academia de Educación Física de Iquique, las gloriosas “Alas Negras”, Institución que tantas alegrías le diera a la ciudad de Iquique y al deporte nacional, convirtiéndose en su primer amor deportivo.
ANDRO MITROVICH  RAUL MOSQUEIRA
Andro Mitrovic y Raúl Mosqueira.

Bernardo Guerrero Jiménez

Hace 100 años, nació en Iquique Andro Mitrovic Guic, el 21 de mayo de 1921, sus amigos lo llamaban Andro (*) o el Gringo Mitrovic, ya que su verdadero nombre era Andrés Juan, un honorable y destacado iquiqueño, quien fue uno de los grandes deportistas por los cuales esa tierra lleva el nombre de “Tierra de Campeones”.  

Andro fue el primer hijo de Juan Mitrovic Milic y Rosario Guic Santic, su padre tenía una pulpería en Pozo Almonte que abastecía a las familias salitreras de la zona y su madre se preocupaba de criar a Andro y su hermano en esa árida zona nortina.   

En la foto, tomada en las afueras de la propiedad de su padre en Pozo Almonte aparece Andro de 3 años sobre su mula COSACH, junto a un trabajador de la familia que lo acompañaba a pasear.  Cuenta la historia que esta mula era tan regalona de Andro que su padre la vendío en 2 oportunidades y la mula regresaba a Pozo Almonte a buscarlo. 

 Andro Mitrovic realizó sus primeros estudios en la Escuela Pública de Pozo Almonte, la preparatoria en la Escuela Arturo Prat de Iquique y las humanidades en el Liceo de Hombres de Iquique.   En 1937, a la edad de 16 años ingresa a estudiar Odontología en la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile (*) en Santiago de dónde se recibió como Cirujano Dentista, con su profesión, ayudó a muchos accidentados en el Norte, era muy conocido en el Hospital Regional y en toda la comunidad iquiqueña de la época.  

Un hombre noble y sabio, gran lector, siempre humilde, de gran carácter, pero a la vez extremadamente afable y con un humor notable, que lo hacía muy querido por la gente y sus amigos. Entregó su vida al servicio de Iquique, Chile y su gente, a través de su gran quehacer profesional.  

 Como deportista, desde joven destacaron sus extraordinarios dotes atléticos, hizo sus primeros años como basquetbolista en la Academia de Educación Física de Iquique, las gloriosas “Alas Negras”, Institución que tantas alegrías le diera a la ciudad de Iquique y al deporte nacional, convirtiéndose en su primer amor deportivo.  

Ya en Santiago, ingresa como estudiante a la Escuela Dental de la Universidad de Chile donde junto a la rigurosidad académica se da el tiempo para acompañar al equipo de la Facultad y lo ayuda a conseguir 5 títulos del afamado campeonato universitario. Sus dotes fueron reconocidos rápidamente y pasa a formar parte de la selección universitaria, el gran equipo de Basketball de La Universidad de Chile, su otro gran amor deportivo, que por más de una década hizo podio seguidamente en todos los campeonatos nacionales, destacando los títulos de 1943 (obtenido en su propia Tierra y que da pie a otra historia digna de ser contada) y el de Temuco en 1948.  

Esta brillante trayectoria en el deporte nacional, llevando a la gloria al ente universitario se ve reflejada y consagrada con el premio a formar parte de la selección nacional de básquetbol que obtiene el Vice campeonato sudamericano en Rio de Janeiro en 1947, que la llevan a disputar las olimpiadas de Londres el año 1948 obteniendo Chile el VI lugar y derrotando entre otros países al campeón europeo Checoslovaquia. Una de las primeras y de las mejores clasificaciones que ha tenido Chile como deporte colectivo en los juegos olímpicos, sentando la base para lo que fueron nuevos logros del basketball chileno. Nos hacía reír de niños contando su historia y mencionando que le había dado la mano a la Reina Isabel de Inglaterra y que en un mes no se había lavado la mano, “desde Pozo Almonte hasta la Reina Isabel”…recordaba siempre con nostalgia del pasado.  

El mismo año 1948 recibe en el Salón de Conferencias de manos del Rector Don Juvenal Hernández, la Medalla de Oro de la Universidad de Chile, distinción máxima que la institución otorgaba al exponente del club Deportivo de La Universidad de Chile, que; “haya reunido en más alto grado las condiciones de buen estudiante y cooperador a las actividades del club”.  

En el año 1991, en el marco de la celebración de los 100 años del Basketball, la Federación de Chile le otorga la medalla de reconocimiento como uno de los 100 mejores jugadores del siglo XX.  

 El 2 de abril del año 1955 se casa con Carmela Fasciani Schiaraffia, una hermosa iquiqueña y juntos hicieron un lindo matrimonio con 4 hijos:  Jania, Ivena, Yelena y Andro, alcanzaron los  53 años de matrimonio hasta la fecha de su fallecimiento el 12 de julio de 2008 a la edad de 87 años.  

Un destacado chileno, aunque sus dos padres eran Yugoeslavos, él era un nortino iquiqueño,  chileno de tomo y lomo que representó a su patria ejerciendo la odontología y ayudando al deporte nacional a llegar a lo más alto en el concierto internacional de su época, más otras obras anónimas de cooperación que ni su propia familia se enteraba, ya que siempre nos repetía: “que tu mano izquierda, no sepa lo que da tu mano derecha”, una generosidad  única, que se ve tan poco en la actualidad.  

  (*)  Escuela Dental era el nombre en esa época para la actual Facultad de Odontología.  

(*) Andro es el nombre croata para Andrés.  

 

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