Cabo Segundo Romina Rojas, mecánico de aviación especialista en estructura: “Prolongar la vida útil de las aeronaves es clave para prestar apoyo en las emergencias”

País 26 de febrero de 2021 Por editor
El 2020 fue un año sin descanso para el Ejército de Chile, cuyos efectivos se emplearon en todo el territorio nacional en el combate de la pandemia del Covid –19.
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Pero los esfuerzos no se circunscribieron solo a la Fuerza Terrestre, ya que también el apoyo a las autoridades y a la ciudadanía se concretó desde el aire, por medio del trabajo mancomunado del personal de la Brigada de Aviación Ejército (BAVE).

Durante este período, los helicópteros y aviones de la BAVE efectuaron traslado de personal, carga, insumos médicos y elementos de protección personal a diferentes regiones del país. Lo anterior no significó realizar una pausa en las labores habituales de la unidad, ya que continuó con el entrenamiento de las tripulaciones en conjunto con la Brigada de Operaciones Especiales (BOE) “Lautaro” y con el apoyo a los diferentes cursos que se efectúan anualmente. 

En este escenario, donde se sumaron más horas de vuelo de las aeronaves, requirió también un aumento en la frecuencia de revisiones y mantenciones. En esa tarea, resultó fundamental la labor de la Mecánico de Aviación especialista en Estructura, Cabo Segundo Romina Rojas C., quien ingresó al Ejército en el año 2014 y se desempeña en la unidad de aviación militar ubicada en Rancagua, desde el 2016.

Su lugar de trabajo es el Taller de Estructura, espacio donde cada día efectúa mantención visual o a requerimiento de los fuselajes de las aeronaves (algún daño por efectos de un golpe de una piedra o de un ave, por ejemplo), además de la reparación de los mismos, ya sea en el cuerpo, las alas, la cola o los estabilizadores. “En este taller trabajamos trece personas, las que hemos redoblado esfuerzos en los últimos años debido a las continuas emergencias que ha vivido el país, no solo por la pandemia, sino también por el aumento de los incendios forestales”.

Por lo anterior, ya es habitual verla con su tenida de seguridad, soldando una pieza, colocando remaches o pintando alguna parte del valioso material de aviación del Ejército, reparaciones que permiten mantener su vida útil. En esta tarea, recuerda el año 2018 cuando viajó a Iquique a prestar apoyo en un ejercicio conjunto con las otras ramas de las Fuerzas Armadas. “Fue una gran experiencia, porque puse en práctica todo lo aprendido en la BAVE y en los diversos cursos de perfeccionamiento. Fueron muchos vuelos diarios, lo que implicó un gran trabajo en equipo ya que no faltaron los imprevistos, los que requirieron soluciones rápidas y efectivas”.

Hoy, la Cabo Segundo Rojas derrocha entusiasmo y cariño por su Institución –de hecho, dejó la carrera de Ingeniería Civil en la Pontificia Universidad Católica por ingresar al Ejército, cuando estaba en cuarto año– y se proyecta contribuyendo al engrandecimiento de su área, donde aporta diariamente con sus conocimientos y habilidades. “Desempeñarse en un taller de estructura puede parecer complejo y propio de hombres, pero con ganas y deseos de aprender, todo se puede lograr. Es que hoy la igualdad de oportunidades es una realidad en el Ejército, más aún si se trata de contribuir con nuestro país cuando la gente lo está pasando mal”, indica finalmente.

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